En este paradigma, la toma de decisiones viene de la persona más importante jerárquicamente, la definición y el valor es hacer lo que el jefe diga, la definición de éxito es entregar lo que el jefe espera, esto es Taylorismo disfrazado, este Hipopótamo
puede ser alguien de la organización que representa la voz del cliente, el hecho es que los equipos no necesitan a alguien que sea la voz del cliente, ellos pueden entrevistar a los clientes y medir comportamientos, los OKRs pueden reemplazar HIPPO
con experimentos medibles que le permitan al personal aprender e iterar
En este modelo la definición de valor está en hacer lo que el equipo crea que debe hacerse y el éxito está en evaluar el equipo y compañeros adyacentes, la suposición es que las partes interesadas saben qué es valioso y su opinión es una medida de valor real, pero la información demuestra lo contario, por ejemplo, un artículo publicado por Ron Kohavi, gerente general de análisis y experimentación de Microsoft, muestra que solo 1/3 de las ideas crean cambios positivos estadísticamente significativos en las métricas deseadas